La falta de funcionamiento de los equipos de rayos X en la Clínica 10 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ubicada en Matehuala, ha generado una situación crítica para pacientes que requieren atención médica oportuna, especialmente aquellos que acuden por lesiones que necesitan estudios de imagen para un diagnóstico adecuado.
De acuerdo con testimonios de derechohabientes, los aparatos de rayos X llevan tiempo descompuestos, lo que ha obligado al personal médico a recurrir como única alternativa a solicitar que los pacientes se realicen las radiografías en laboratorios particulares. Esta situación representa un gasto inesperado para las familias, ya que cada placa tiene un costo aproximado de entre 500 y 700 pesos, monto que muchos no pueden solventar.
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Pacientes con fracturas, golpes y diversas lesiones han señalado que, pese a acudir al IMSS con la expectativa de recibir atención integral, son enviados fuera de la institución para completar sus estudios, retrasando diagnósticos y tratamientos. La problemática se agrava para quienes provienen de comunidades alejadas de Matehuala, ya que además del traslado, deben enfrentar el gasto económico sin obtener una respuesta clara o una solución dentro de la clínica.
Derechohabientes expresaron su inconformidad ante lo que consideran una deficiencia grave en los servicios de salud, pues el IMSS debería contar con el equipo médico en condiciones óptimas para garantizar la atención gratuita y oportuna. Hasta el momento, no se ha informado cuándo serán reparados los aparatos de rayos X, mientras los pacientes continúan asumiendo costos que no les corresponden y enfrentando retrasos en su atención médica.




