Pasajeros de un autobús de Transportes Lucano denunciaron haber sido retenidos por más de tres horas por elementos de la Guardia Nacional en la carretera federal 57, a la altura del Trópico de Cáncer, durante un viaje con destino a Houston, Estados Unidos. Según los afectados, permanecen sin acceso a alimentos ni agua, mientras los uniformados no ofrecen una explicación clara sobre la retención.
De acuerdo con los señalamientos, los pasajeros fueron informados de que debían entregar 40 dólares por cada integrante del autobús para que la unidad no fuera inspeccionada y pudiera continuar el viaje. Los transportistas y usuarios advirtieron que estas revisiones carecen de justificación, dado que tanto vehículos como pasajeros ya fueron inspeccionados en la frontera, cumpliendo con todos los protocolos.
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Diversos pasajeros responsabilizaron al delegado de la Guardia Nacional, Rafael Guzmán Guzmán, de los operativos que permiten este tipo de abusos. Aseguraron que los elementos actúan con impunidad, reteniendo a las unidades sin motivo y exigiendo pagos arbitrarios, lo que constituye una práctica de coerción y abuso de autoridad contra personas vulnerables.
Los afectados calificaron la actuación de intimidatoria y extorsiva, y advirtieron que no se trata de un caso aislado, sino de un patrón recurrente en carreteras federales que conectan con Estados Unidos. Adultos mayores y otros pasajeros vulnerables se ven sometidos a largas horas de espera sin agua ni alimentos, lo que representa un riesgo directo para su seguridad y bienestar.
Hasta el momento de la elaboración de esta nota, la Guardia Nacional no ha emitido pronunciamiento oficial. Transportistas y usuarios hicieron un llamado urgente a las autoridades federales para investigar los hechos y garantizar viajes seguros, libres de abusos, especialmente para quienes ya cumplieron con todos los procedimientos migratorios.






