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[VIDEO] Tiempo de Cine: Primate

Por Hares Barragán

“Primate” parte de una premisa sencilla pero efectiva, Lucy y sus amigos buscan disfrutar unas vacaciones en Hawái, sin imaginar que el viaje se convertirá en una auténtica pesadilla. La calma se rompe cuando Ben, el chimpancé mascota del grupo, es mordido por un animal rabioso y comienza a mostrar un comportamiento cada vez más violento. Lo que sigue es una lucha desesperada por la supervivencia, con los protagonistas obligados a refugiarse en una piscina mientras intentan escapar de la criatura que hasta hace poco era parte de su círculo cercano.

Desde sus primeros minutos, la película deja claro que no busca sutilezas, funciona bien como una cinta de terror puro, apostando por la acción constante, la violencia gráfica y la sangre, acercándose al estilo clásico de las películas de animales asesinos que marcaron época. El miedo aquí no se construye desde lo psicológico, sino desde la amenaza física inmediata y la tensión permanente de saberse atrapados frente a un enemigo impredecible.

Uno de los mayores aciertos de la cinta es el uso del maquillaje y los efectos visuales, que logran una sensación cruda y visceral. Este apartado técnico refuerza el impacto visual y contribuye a que el espectador sienta el peligro de forma directa, algo que sin duda agradecerán los fanáticos del género. Cada ataque se percibe brutal, y la transformación de Ben resulta perturbadora, convirtiéndose en el eje del horror.

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El ritmo es otro punto a favor. Con una duración aproximada de 89 minutos, “Primate” mantiene una narrativa ágil que evita alargar innecesariamente las escenas. No hay grandes pausas ni subtramas que distraigan, la tensión se sostiene casi de principio a fin, lo que hace que la experiencia se sienta intensa y compacta, sin caer en el desgaste.

El carisma del elenco, y en especial la presencia del chimpancé, juega un papel clave para que la historia funcione como una película de entretenimiento directo. Los personajes cumplen su función dentro del relato, aunque el guion deja claro que su prioridad no es el desarrollo profundo de los protagonistas, sino el espectáculo y la acción.

No obstante, la película no está exenta de tropiezos. La película oscila entre un tono serio y momentos de comedia negra que pueden sentirse inconsistentes. Este cambio de registro rompe la atmósfera de tensión.

“Primate” es una cinta que apuesta por el horror directo, sin pretensiones profundas ni mensajes complejos. Su fuerza está en la acción, la violencia gráfica y una duración bien medida que mantiene el suspenso. Ideal para quienes disfrutan del cine de terror visceral y las historias de supervivencia, aunque quienes busquen una trama más elaborada o personajes con mayor profundidad podrían quedarse con ganas de algo más.