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[VIDEO] Tiempo de Cine: El Templo De Huesos

Por Hares Barragán

Por momentos, “Exterminio: El Templo de Huesos”parece entender muy bien de dónde viene y por momentos olvida hacia dónde debería ir. La saga creada por Danny Boyle y Alex Garland dio un paso decisivo con “Exterminio: La Evolución”, ampliando su universo y apostando por una reflexión más profunda sobre la supervivencia. “Exterminio: El Templo de Huesos”, dirigida por Nia DaCosta, toma ese mundo ya conocido y le imprime un giro radical, aquí, los infectados dejan de ser la mayor amenaza; el verdadero horror surge de la inhumanidad de los propios sobrevivientes.

La película introduce una línea narrativa ambiciosa. El Dr. Kelson, interpretado por Ralph Fiennes, se ve envuelto en una relación tan inesperada como peligrosa, cuyas consecuencias podrían alterar el equilibrio del mundo que queda en pie. Al mismo tiempo, el encuentro de Spike (Alfie Williams) con Jimmy Crystal (Jack O’Connell) se transforma en una pesadilla sin salida, reforzando la idea de que, en este nuevo orden, confiar en otros humanos puede ser más letal que enfrentarse a los infectados.

En lo visual, “El Templo de Huesos” es contundente. La ambientación es, sin duda, uno de sus mayores aciertos. El diseño del templo, la fotografía sombría y una atmósfera constantemente opresiva logran sostener la tensión durante buena parte del metraje. El trabajo de sonido y el uso de efectos prácticos refuerzan escenas perturbadoras que conectan bien con el terror visceral que los fans de la saga esperan.

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Sin embargo, donde la cinta tropieza es en el desarrollo narrativo. Aunque la premisa resulta atractiva y el universo que plantea es inquietante, la historia avanza de forma predecible y cae en varios clichés del género. El guion no profundiza lo suficiente en sus personajes, lo que dificulta la empatía con sus conflictos y reduce el impacto emocional de decisiones que deberían resultar devastadoras.

El ritmo también juega en contra. Hacia la segunda mitad, la película pierde fuerza justo cuando debería intensificar el suspenso, recurriendo a giros forzados que restan solidez al relato. Las actuaciones, aunque correctas, no logran elevar el material; el elenco cumple, pero se ve limitado por diálogos escuetos y personajes poco desarrollados.

“Exterminio: El Templo de Huesos” se queda en tierra de nadie. Es una cinta entretenida para quienes buscan terror visual, atmósferas densas y escenas crudas, pero deja la sensación de que tenía los elementos necesarios para ir mucho más lejos. Funciona como un pasatiempo efectivo, aunque difícilmente se convertirá en una referencia dentro del género o en el punto más alto de la saga. Una película que propone que el verdadero exterminio no viene del virus sino de lo que queda de la humanidad.