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Adolescentes en motocicleta generan caos; denuncian

Habitantes señalaron que los jóvenes recorren las calles a altas velocidades, principalmente por las noches y durante la madrugada, generando un ruido excesivo

La tranquilidad de varias colonias de Cedral se ha visto alterada por la presencia constante de niños y adolescentes que circulan en motocicletas a exceso de velocidad, realizando desfiguros y maniobras peligrosas en la vía pública, de acuerdo con denuncias de vecinos.

Habitantes señalaron que los jóvenes recorren las calles a altas velocidades, principalmente por las noches y durante la madrugada, generando un ruido excesivo que despierta a familias enteras y afecta el descanso de la población. “Pasan como si nada, acelerando a fondo, sin importarles que haya personas, niños o adultos mayores”, comentaron algunos vecinos.

Más allá de la molestia por el ruido, la principal preocupación es el riesgo latente de accidentes. Los vecinos advierten que estas prácticas se realizan sin ningún tipo de protección, como casco o equipo de seguridad, y en muchos casos los conductores son menores de edad que no cuentan con la experiencia ni la responsabilidad necesarias para manejar una motocicleta.

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La problemática cobra mayor relevancia si se considera que en el Altiplano potosino los índices de accidentes en motocicleta son alarmantemente altos. Autoridades de seguridad han reconocido en distintas ocasiones que los percances en moto se encuentran entre las principales causas de lesiones graves y fallecimientos en la región, lo que convierte estas conductas en un foco rojo para la seguridad pública.

Ante este escenario, vecinos de Cedral hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales y de tránsito para reforzar la vigilancia, implementar operativos y aplicar sanciones a quienes incumplen la ley, especialmente cuando se trata de menores de edad conduciendo motocicletas. Asimismo, pidieron campañas de concientización dirigidas a jóvenes y padres de familia, para prevenir tragedias que puedan marcar de por vida a las familias del municipio.

Los ciudadanos insistieron en que no se trata solo de un tema de ruido o molestias, sino de un problema serio de seguridad que, de no atenderse a tiempo, podría derivar en accidentes fatales que pudieron haberse evitado.