Región AltiplanoTitulares

[VIDEO] Obispo de Matehuala invita a vivir la Cuaresma con oración y perdón

Monseñor Salazar Cárdenas subrayó que este periodo litúrgico invita a reflexionar sobre actitudes y acciones cotidianas

El obispo de la diócesis de Matehuala, Margarito Salazar Cárdenas, dirigió un mensaje a la comunidad católica con motivo del próximo Miércoles de Ceniza, invitando a los fieles a prepararse espiritualmente para iniciar el tiempo de Cuaresma con una actitud de oración, reconciliación y apertura al cambio interior.

El prelado recordó que el Miércoles de Ceniza marca el comienzo de la Cuaresma, un periodo de 40 días de preparación previo a la celebración de la Semana Santa, y lo describió como “la puerta para acercarnos más a Dios, un tiempo de cercanía”. En su mensaje, exhortó a las familias, jóvenes y adultos a participar activamente en las celebraciones litúrgicas y a vivir este tiempo con profundidad y compromiso.

“Dios siempre nos da oportunidades, tiempo para que hagamos aquello que a Dios le gusta”, expresó el obispo, al destacar que la Cuaresma no debe verse únicamente como una tradición, sino como una oportunidad concreta para revisar la propia vida, fortalecer la fe y renovar la relación con Dios y con los demás.

Consulta nuestra edición impresa: https://cutt.ly/Ytnq7Vrq

Monseñor Salazar Cárdenas subrayó que este periodo litúrgico invita a reflexionar sobre actitudes y acciones cotidianas, poniendo especial énfasis en valores fundamentales como el perdón, la unidad, la cercanía y el amor. “Tengamos en cuenta las palabras perdón, unidad, cercanía, amor, mandamiento; eso es lo que Dios quiere ver”, señaló.

Asimismo, llamó a la comunidad a practicar obras concretas de caridad y reconciliación, recordando que la fe se manifiesta en acciones. “Los invito a que nos acerquemos al prójimo con una actitud de amor; la Cuaresma debe ser un tiempo de gracia y perdón”, afirmó.

El obispo también hizo hincapié en la importancia de la oración como herramienta para fortalecer el espíritu, así como en el ayuno y la limosna, prácticas tradicionales de este tiempo litúrgico que ayudan a centrar la vida en lo esencial y a solidarizarse con quienes más lo necesitan.

Finalmente, reiteró su invitación a vivir este inicio de la Cuaresma como un momento de renovación personal y comunitaria, confiando en que este tiempo permita a la diócesis caminar con mayor fraternidad y esperanza.