Las defensas antiaéreas de Kuwait derribaron por error tres aviones de combate estadounidenses en medio de la creciente tensión regional derivada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, informó el Mando Central de Estados Unidos.
De acuerdo con el reporte oficial, los cazas F-15E Strike Eagle de la Fuerza Aérea estadounidense fueron alcanzados accidentalmente por sistemas defensivos kuwaitíes la noche del domingo. Las tripulaciones lograron eyectarse y se reportan a salvo. El incidente fue reconocido por autoridades kuwaitíes, que colaboran con fuerzas estadounidenses en las operaciones en curso.
Desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, Teherán ha respondido con salvas de misiles y drones dirigidas contra países del Golfo, varios de ellos aliados estratégicos de Washington, lo que ha ampliado el riesgo de confrontaciones indirectas en la región.
La mañana del lunes, un periodista de AFP observó una densa columna de humo elevándose sobre la embajada estadounidense en Kuwait City. Aunque no se confirmó un impacto directo, la legación diplomática pidió a la población no acudir debido a la amenaza persistente de ataques. El personal permanece confinado dentro del recinto por motivos de seguridad.
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Testigos también reportaron humo sobre una central eléctrica en el norte del país. La empresa estatal Kuwait National Petroleum Company informó que escombros impactaron la refinería de Mina Al Ahmadi, una de las más importantes del país, dejando a dos trabajadores lesionados.
El clima de incertidumbre ha llevado a residentes a tomar medidas preventivas ante la posibilidad de nuevos ataques. Mientras tanto, desde el sábado se han contabilizado cinco personas fallecidas en la región del Golfo una en Kuwait, tres en Emiratos Árabes Unidos y una en Baréin, todas de nacionalidad extranjera.
Durante la mañana del lunes también se reportaron explosiones en Dubái, Abu Dabi, Doha y Manama, en una jornada que refleja el impacto regional de los ataques iraníes, dirigidos tanto a bases militares como a infraestructuras civiles, incluyendo viviendas, hoteles, aeropuertos y puertos marítimos.
La escalada ha sacudido una zona considerada durante años como uno de los principales focos de estabilidad relativa en Oriente Medio, incrementando la preocupación internacional ante un posible conflicto de mayor alcance.






