La Cancillería de Perú emitió un comunicado este sábado para aclarar a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que el expresidente Pedro Castillo, procesado por el fallido intento de golpe de Estado de 2022, “no es un perseguido político”, y manifestó su “rechazo absoluto” a las declaraciones de la mandataria mexicana, las cuales, según el país sudamericano, violan los principios de la Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En su pronunciamiento, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú afirmó que las palabras de Sheinbaum reflejan un desconocimiento total de la realidad peruana, de su Constitución y de su ordenamiento jurídico. El comunicado recordó que el 7 de diciembre de 2022, Castillo intentó disolver inconstitucionalmente el Congreso y establecer un Gobierno de excepción, además de reorganizar el Poder Judicial, la Fiscalía de la Nación, la Junta Nacional de Justicia y el Tribunal Constitucional.
La presidenta mexicana publicó el viernes un mensaje en la red social X, expresando “en nombre de México” su “más profunda solidaridad” con Castillo y su familia, y calificando su situación como un “grave precedente de persecución política y discriminación en nuestra región”. Asimismo, pidió la intervención de la Organización de las Naciones Unidas para garantizar el respeto a los derechos humanos y la justicia, señalando que “la libertad de Pedro Castillo es también la defensa de la democracia y de la dignidad de nuestros pueblos”.
La Cancillería peruana subrayó que los actos del exmandatario constituyeron “un golpe de Estado fallido” y un “quiebre manifiesto de la institucionalidad democrática”, sancionado conforme a la ley peruana. Señaló que la situación jurídica de Castillo responde a decisiones adoptadas dentro del marco del Estado de derecho, respetando el debido proceso y las garantías constitucionales. “Presentar su caso como una persecución política constituye una afirmación falsa e inaceptable”, remarcó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú.
El comunicado también calificó de “posicionamiento ideologizado” las declaraciones de Sheinbaum, resaltando que contradicen los principios básicos del derecho internacional y recordando que el secretario general de la ONU, el 8 de diciembre de 2022, condenó cualquier intento de subvertir el orden democrático en Perú.
Tras el fallido golpe de Estado, Castillo y su familia abandonaron el Palacio de Gobierno con rumbo a la embajada de México en Lima, pero el exmandatario fue detenido por su propia escolta, mientras que su esposa e hijos obtuvieron asilo y permanecen en México. El Congreso peruano destituyó a Castillo ese mismo día, y la entonces vicepresidenta Dina Boluarte asumió la presidencia, cargo que ocupará hasta el próximo año.
Actualmente, Pedro Castillo se encuentra recluido en el penal de Barbadillo, al este de Lima, y enfrenta un juicio por el delito de rebelión, con una solicitud de condena de 34 años de prisión.