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La 57, carretera maldita 

Son tantos los problemas que se registran sobre la carretera 57 y que complican de manera considerable la circulación que, a estas alturas, transportistas, particulares y hasta vecinos de la zona han comenzado a correr que se trata de una carretera maldita, sobre todo en el tramo San Luis Potosí- Matehuala en donde, cuando no hay accidentes de grandes dimensiones, hay obras que retrasan el paso durante horas, retenes ilegales y sin sentido y una alarmante presencia de grupos criminales que toman como víctimas a toda clase de conductores. 

Desde hace varios meses, las inconformidades por el caos y la inseguridad que se vive en este tramo carretero han sido tema frecuente de transportistas, turistas y vecinos de los municipios por donde pasa la 57 y es que, según explican, por más que se ha buscado el apoyo de las autoridades competentes, sobre todo de la Federación, es momento que no se ha tenido una sola respuesta, lo que ha permitido que se incremente la comisión de delitos que van desde asaltos, robos y hasta ejecuciones. 

Hasta hace un tiempo sólo estaba el retén del entronque a Villa de Arista, al que ya todo el mundo estaba acostumbrado y no causaba mayores problemas, sin embargo, en los últimos meses ha cambiado su operación generando filas kilométricas que generan retrasos de hasta cinco o más horas. A eso se agregan obras en diversos puntos que, por más pequeñas que sean, también provocan aglomeraciones importantes que, en ocasiones, se prolongan hasta el libramiento a México, a la altura del kilómetro 26. 

Por su fuera poco, la cuestión de la seguridad es un tema que también ha encendido las alarmas en muchos sentidos, pues, como se recordará, en distintos momentos, puntos como El Huizache han sido fuertemente acechados por toda clase de delincuentes y a ellos se suman los operativos inconstitucionales que realizan agentes federales en un supuestos intento de descartar situaciones de riesgo, aunque, en realidad, lo único que han logrado es crear una sensación de terror e incertidumbre entre la ciudadanía. 

Ante esta situación, traileros, transportistas, civiles y más, que acostumbran transitar sobre la 57, han insistido en la necesidad de que las autoridades competentes implementen las acciones que sean necesarias para garantizar la correcta circulación y movilidad en esta carretera, además de procurar la seguridad y el bienestar de la población ante la amenaza que representa la operación de supuestos grupos criminales a lo largo de esta importante ruta.