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50 años de amor: Doña Lucía y Juan Manuel, un romance de antaño

En una época donde el amor se expresaba con cartas manuscritas y serenatas a la luz de la luna, la historia de doña Lucía y Juan Manuel floreció en las aulas de una universidad potosina. Hoy, después de medio siglo juntos, su romance sigue siendo una inspiración para las nuevas generaciones.

Se conocieron en la universidad, donde sus miradas se cruzaron en una casa de asistencia. De la mano sudada y con la inseparable compañía de la hermana de doña Lucía, iniciaron una historia de amor que los llevaría al altar.

“Salíamos a bailar, pero siempre con mi hermana”, recuerda doña Lucía con una sonrisa. “Eran otros tiempos, más románticos”. Después de nueve meses de noviazgo, decidieron unir sus vidas, un paso que los llevó a enfrentar juntos los retos de la vida.

A lo largo de estos 50 años, han enfrentado dificultades, pero siempre han salido adelante gracias a la comunicación y al amor que los une. “Hemos aprendido a resolver los problemas juntos, como un equipo”, afirma Juan Manuel. Sus tres hijos han sido el fruto de este amor y han fortalecido aún más su unión.

Doña Lucía y Juan Manuel comparten actividades en casa y han visto cómo han cambiado los tiempos. “Antes, las parejas luchaban por mantener su relación. Ahora, hay muchos divorcios porque la gente se rinde muy pronto”, lamentan.

Para ellos, la clave de un matrimonio duradero está en compartir gustos, en conocerse profundamente y en disfrutar de cada momento juntos. “Hasta el baile hay que disfrutarlo”, asegura Juan Manuel. “Nosotros crecimos escuchando los trios musicales, las canciones hablaban de amor y eran el alma de las relaciones”.

En julio de 2025, celebrarán sus bodas de oro, alqo que los llena de orgullo y satisfacción. Su historia es un recordatorio de que el amor verdadero puede perdurar a través del tiempo y que, a pesar de los cambios, los valores fundamentales de una relación siguen siendo los mismos.

“Recuerdo que cuando nos casamos, Lucía no sabía cocinar más que papas cocidas”, confiesa don Juan Manuel con una sonrisa. “Pero con mucha paciencia y amor, aprendió a preparar los platillos más deliciosos”.

Doña Lucía y Juan Manuel nos enseñan que el amor es un trabajo en equipo, que requiere dedicación, paciencia y comunicación. Su ejemplo nos inspira a seguir creyendo en el amor romántico y a construir relaciones sólidas y duraderas.