Se abre el telón
Acto I: El gobernador en escena, los alcaldes en la butaca
Ricardo Gallardo Cardona decidió no perder tiempo. El 2026 apenas arrancó y el gobernador ya se movió con intensidad por el Altiplano potosino, una región históricamente olvidada, golpeada por la falta de infraestructura y por gobiernos municipales que, año con año, prometen más de lo que cumplen. Gallardo está convencido de que la reconstrucción del Altiplano no puede seguir postergándose, aunque eso implique avanzar sin el acompañamiento de muchos alcaldes que siguen brillando por su ausencia.
Mientras en los discursos municipales se repiten lugares comunes, el Ejecutivo estatal salió al territorio. Esta semana comenzaron los trabajos de conservación del tramo Cedral–Cerro de Flores–Santa Rita del Sotol–San Lorenzo–Palo Blanco, una carretera de 34 kilómetros que conecta a 12 localidades y beneficia de manera directa a más de 12 mil 500 personas. No es una obra menor, es una vía que usan diariamente productores, estudiantes, comerciantes y familias enteras.
En el Altiplano, donde cada kilómetro en buen estado significa menos aislamiento y más oportunidades, este tipo de acciones pesan más que cualquier conferencia de prensa. Aun así, la inoperancia de los ayuntamientos es notorio. No hay señales de que los gobiernos municipales estén haciendo su parte.
Acto II: El agua como prioridad, no como discurso
Si hay un tema que define la urgencia del Altiplano, ese es el agua. Años de sequía, mala planeación y abandono institucional han colocado a la región al límite. Con ese diagnóstico, el Gobierno del Estado inició esta semana el proyecto de perforación de un pozo exploratorio en el poblado Rancho Santa Martha, en el municipio de Cedral, utilizando maquinaria de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos.
La obra tendrá una profundidad de 400 metros y permitirá conocer la reserva hídrica disponible para atender a más de 130 mil habitantes. No se trata solo de perforar por perforar. El pozo, una vez evaluado, será entregado al Organismo Operador de Agua de Matehuala, que deberá equiparlo conforme a los lineamientos de la Comisión Estatal del Agua para garantizar su correcta extracción y potabilización.
A estas acciones se suma lo realizado en la comunidad de Illescas, en Santo Domingo, donde el gobernador arrancó la sustitución de mil 200 luminarias tipo LED, beneficiando a las 33 localidades del municipio. Ahí mismo se dio inicio a la perforación de un pozo profundo de 250 metros, con el objetivo de asegurar el abasto de agua potable en una zona donde abrir la llave sigue siendo un acto incierto.
Acto III: El campo no se abandona
El recorrido por el Altiplano también dejó claro que el campo no está solo. Los productores de frijol enfrentan uno de sus momentos más complicados. El precio que se les pretende pagar, hasta seis pesos por kilo, no cubre ni los costos de producción. En palabras del propio gobernador, es prácticamente regalar la cosecha.
La situación se agrava al considerar que este año se estima una producción cercana a las 20 mil toneladas de frijol, concentradas principalmente en el municipio de Santo Domingo. De no intervenir, miles de familias campesinas quedarían en la indefensión total.
Ante este escenario, Ricardo Gallardo anunció que el Gobierno del Estado comprará la totalidad de la producción de los agricultores de Santo Domingo. El frijol adquirido será incorporado al programa alimentario estatal y distribuido de manera gratuita a familias de todo San Luis Potosí. Una decisión que no solo rescata la economía de los productores, sino que convierte el esfuerzo del campo en alimento para quienes más lo necesitan.
Acto IV: Obras que sí se ven, ausencia que también
La gira estatal continuó con la inauguración de la carretera que conecta la localidad de La Congregación con el entronque a la carretera a Charcas, una obra largamente esperada por la población. En el municipio de Charcas, Gallardo entregó la pavimentación de la calle Cristóbal Colón, mejorando la imagen urbana y la movilidad, y posteriormente dio el banderazo de inicio a una nueva unidad deportiva.
Son obras que se recorren, se pisan y se usan. Infraestructura básica que mejora la vida cotidiana y que, paradójicamente, evidencia la inacción municipal. Porque mientras el gobernador corta listones y arranca proyectos, muchos alcaldes del Altiplano siguen administrando la rutina, no el futuro.
Se baja el telón, pero la función continúa la próxima semana.






