El bulevar de Matehuala se ha convertido en el escenario de la creciente presencia de menores que, ajenos al municipio, se ven obligados a pedir dinero entre los automóviles. Esta situación, que ha sido reportada en repetidas ocasiones, ha generado alerta en la ciudadanía.
Estos pequeños, que en ocasiones se observan solos y en un constante movimiento, están expuestos al riesgo de ser arrollados. La sospecha principal es que se trata de víctimas de redes de trata de personas que los utilizan para, mediante la sensibilidad de las personas, lograr grandes cantidades de dinero.
Aunque actualmente no se registran denuncias formales sobre la explotación infantil en las que existan víctimas del municipio, la evidencia de pequeños de otras entidades está a la vista. La falta de reportes no significa que el problema no exista, y es preciso que las autoridades de Matehuala actúen con urgencia para evitar que la ciudad se convierta en un nido de este tipo de delito.
Aunque el DIF Estatal ha logrado poner a salvo a varios de estos niños, la recurrencia del problema demuestra que los esfuerzos son insuficientes. Por su parte, el Congreso del Estado está impulsando una iniciativa de ley para combatir la explotación infantil, un paso importante que debe reflejarse con apoyo del municipio para lograr acciones efectivas en las calles.
La problemática de la explotación infantil no es un fenómeno nuevo en la región, por lo que su tratamiento debe ser una prioridad. La protección de estos menores no debe ser un tema olvidado y es preciso que se trabaje de forma permanente para erradicar este delito.