La economía de las familias matehualenses se encuentra secuestrada por los créditos que adquieren en tiendas departamentales con intereses muy elevados que afectan en gran medida el gasto familiar.
Encuestados varios trabajadores, la mayoría se dijo tener un crédito en tiendas departamentales, o cajas financieras de los cuales muchos de ellos dejan más de la mitad de su salario en los llamados “Abonos chiquitos”.
“Acabo de comprar una moto, me la dieron en 25 mil pesos, pago 401 pesos a la semana, pero son 102 semanas, entonces a ¿Cómo me sale? Dijo en forma pensativa Mario Alberto Medrano, empleado de una compañía de frituras.
Añadió que percibe un salario de 1, 500 pesos semanales, de los cuales la mitad es para el pago de la motocicleta y el resto para el gasto familiar.
Con esas características, el precio de la motocicleta es de 40 mil 100 pesos, lo cual significa que paga casi el doble del precio original en un lapso de cerca de 2 años.
La mayor parte de los entrevistados están en similares condiciones crediticias, muchos de ellos rebasan con mucho su poder de pago, al conseguir préstamo tras préstamo.
Por su parte María de Los Ángeles Díaz, empleada en una maquiladora dijo que “Le compre una Lat Top a mi hija que está en la secundaria, doy abonos de 147 pesos por semana, no se me hace mucho, pero si la verdad que son muchas semanas, son 78 semanas, es más de un año”.
Para enganchar a los asalariados, agiotistas, comercios y financieras cada vez ofrecen mayores facilidades para que adquieran un préstamo, sin embargo, en muchas ocasiones los intereses son abusivos, y los trabajadores contraen una deuda que termina por ser impagable.
A esas deudas con las tiendas comerciales, se les agrega el crédito Infonavit, Fonacot, préstamos personales y da como resultado una economía “secuestrada” que no le permite al trabajador tener lo que tanto pregona el gobierno y la clase política: “Bienestar para tu familia”.






