Villa de Ramos sigue sufriendo una ola de apagones que acaban con alimentos, medicinas y obligan a los habitantes a realizar gastos extra que los llevan a una desestabilización económica sin que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) atienda los llamados y ponga fin a este calvario.
Desde hace varios meses los ciudadanos externaron su desesperación debido a que constantemente se quedan sin luz hasta por una semana. Repentinamente todo se apaga y es ahí donde empieza la preocupación, pues no saben en qué momento la CFE hará su trabajo de mantenimiento para restablecer el servicio.
Alimentos y medicinas terminan en la basura al no contar con el enfriamiento necesario para permanecer en buen estado. Aparatos eléctricos vitales son interrumpidos con las fallas eléctricas y ponen en riesgo la salud de los pacientes.
Los afectados exigen que se haga un estudio general de a red eléctrica y se dé solución a esta problemática que acaba con su economía y extiende su preocupación sobre un peor panorama que los deje sin luz por mayor cantidad de días.