El viernes 19 de diciembre, la ciudadanía de Matehuala y municipios aledaños acudió con expectativa a la tradicional posada encabezada por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona en este municipio. El evento, que habitualmente se caracteriza por el contacto directo del mandatario con la población, se vio empañado por señalamientos contra Franco Coronado Guerra, delegado de la Secretaría de Desarrollo Social y Regional (SEDESORE) en el Altiplano, a quien acusan de impedir el acercamiento de la gente con el gobernador.
De acuerdo con denuncias ciudadanas, el delegado habría restringido el acceso de la población al mandatario estatal, presuntamente por temor a que se evidenciara la falta de entrega de despensas y cobijas destinadas a familias vulnerables durante la temporada invernal. Personas afectadas señalaron que, debido a la presunta inoperancia del titular de SEDESORE en la región, no han recibido apoyos básicos, situación que habría motivado a Coronado Guerra a limitar el contacto directo entre el gobernador y la ciudadanía.
La inconformidad también alcanzó a los medios de comunicación, quienes denunciaron un manejo discrecional en la acreditación para cubrir el evento. Reporteros señalaron que no hubo un registro abierto y que solo se permitió el acceso cercano al gobernador a medios seleccionados por el delegado, dejando a otros relegados, lo que dificultó la cobertura informativa y el ejercicio periodístico.
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Las críticas contra Franco Coronado Guerra no son nuevas. Desde su paso por la presidencia municipal de Matehuala, ha sido señalado por presuntas irregularidades en la operación de programas asistenciales. Testimonios ciudadanos aseguran que la entrega de despensas de SEDESORE habría sido condicionada a la afiliación política, obligando a adultos mayores a sumar personas a un partido para conservar el apoyo, y dando de baja a quienes no cumplían con esa exigencia, sin una explicación formal.
Tras su nombramiento como delegado de SEDESORE en el Altiplano, las acusaciones se intensificaron. Beneficiarios reportan que presuntamente se retiraron tarjetas bancarias donde se depositaban becas estatales, bajo el argumento de que serían reemplazadas. Sin embargo, las nuevas tarjetas tardaron meses en llegar y, en algunos casos, fueron entregadas bloqueadas, dejando a familias sin acceso a recursos destinados a su subsistencia.
En las últimas semanas, las quejas por la entrega de despensas han aumentado en Matehuala y la región Altiplano. Ciudadanos denuncian desorganización, presuntas preferencias y un manejo discrecional del padrón de beneficiarios. Algunas personas aseguran haber sido desplazadas del programa pese a cumplir con los requisitos, mientras que otras afirman que líderes de colonia condicionan el acceso a los apoyos.




