El pasado 4 de diciembre, vecinos de la calle Hidalgo, en Matehuala, denunciaron un caso de maltrato animal que ha generado indignación. Un perro llamado «Pulgas» vive en condiciones deplorables en un terreno frente a la bloquera «La Paz», rodeado de vehículos y presuntamente bajo la responsabilidad del dueño de la casa contigua.
El periódico «El Tiempo del Altiplano» constató que el animal está desnutrido, con lesiones visibles en sus patas y columna, lo que le dificulta caminar. Además, sus uñas crecidas le causan dolor al moverse. «Pulgas» duerme en una pequeña casa de madera vieja, con grietas que permiten el paso del agua cuando llueve, mojando su único colchón, que está sucio y deteriorado.
El perrito muestra una expresión de profunda tristeza, reflejo del sufrimiento físico y emocional que enfrenta día a día. Su mirada apagada y su postura encorvada son un testimonio silencioso del maltrato y abandono que ha padecido. El terreno donde se encuentra, aparentemente un taller de autos viejos, no proporciona las condiciones mínimas para su bienestar. Aunque algunos vecinos aseguran que los dueños le dan comida de vez en cuando, otros se han organizado para alimentarlo y llevarle agua.
A pesar de las denuncias ciudadanas, la identidad de los dueños sigue sin confirmarse. «Pulgas» continúa encadenado, enfrentando las bajas temperaturas y sin recibir los cuidados necesarios.