La confirmación de un caso de rabia paralítica bovina en el ejido Progreso, en Rioverde, encendió las alertas sanitarias en el estado y activó medidas preventivas en la región Media y el Altiplano, con especial atención en el municipio de Guadalcázar.
Ante el riesgo de propagación del virus, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh), en coordinación con la Unión Ganadera Regional de San Luis Potosí, puso en marcha una campaña emergente de vacunación. En una primera etapa se contempla la aplicación de dos mil dosis para proteger bovinos, equinos, caprinos y ovinos en las zonas cercanas al foco de infección.
Consulta nuestra edición impresa: https://cutt.ly/Ytnq7Vrq
Como parte del cerco sanitario, la estrategia se extendió a los municipios de Villa Juárez y Guadalcázar, donde se distribuirán otras dos mil vacunas adicionales con el objetivo de blindar el hato ganadero y frenar cualquier posible dispersión del virus.
En Guadalcázar, autoridades y productores mantienen coordinación permanente para reforzar la vigilancia epidemiológica, ante la amenaza que representa la fauna silvestre, principalmente los murciélagos hematófagos, considerados los principales vectores de transmisión.
Las labores de inmunización y monitoreo están a cargo de la Dirección de Sanidad Animal y del Comité Estatal para el Fomento y Protección Pecuaria, cuyos equipos trabajan directamente en campo para detectar posibles nuevos casos y proteger la actividad pecuaria de la región.






