El alcalde de Catorce, Javier Sandoval, mejor conocido como “El Gudy”, decidió cambiar por unos días, o quizá más, las comunidades de su municipio por las luces, los sabores y el glamour de Madrid, España. Mientras en Catorce la ciudadania siguen esperando agua, seguridad y servicios básicos, su presidente municipal anda de turista internacional, dándose la gran vida como si gobernara una potencia europea y no uno de los municipios más importantes del Altiplano.
En la capital española, “El Gudy” ha sido visto recorriendo los sitios más emblemáticos, maravillado como niño en excursión escolar. No podía faltar la visita obligada al mítico estadio Santiago Bernabéu, donde seguramente se visualizó cómo el nuevo «Cristiano Ronaldo». También pasó por el Metropolitano del Atlético de Madrid, confirmando que de estadios sabe.
El edil camina por las calles madrileñas con la mirada curiosa, descubriendo el famoso chorizo español, el jamón serrano y todo aquello que no se consigue en Catorce. Voltea para todos lados, admirado por la arquitectura, las plazas limpias, el orden y los servicios públicos que funcionan, esos mismos que en su municipio parecen ciencia ficción. No falta quien diga que ya anda viendo si lo pueden recibir en alguno de los antros de la Gran Vía, porque el tour no estaría completo sin vida nocturna.
Pero la aventura no termina en Madrid. Versiones cercanas aseguran que “El Gudy” ya se anda animando a extender el viaje con un tour por París y Roma. Total, en Europa todo está cerca, más bajo el elegante pretexto de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2026. Porque claro, todo sea por “promover” Catorce, aunque los habitantes sigan esperando resultados reales.
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Eso sí, el alcalde no pierde su esencia. Recorre Europa con sus tradicionales cinturones piteados, espuelas, botas bien boleadas y camisas vaqueras. El outfit completo, carísimo, digno de pasarela internacional. Lo que no se sabe es si en su maleta incluyó alguna estampita de San Francisco para repartir, como lo hace Ricardo Monreal con las del Niño de Atocha, aunque en este caso tal vez harían más falta en las comunidades olvidadas de su municipio.
Dentro de su itinerario cultural, también se dio tiempo para visitar la Plaza de Toros «Las Ventas», con la ilusión de presenciar una corrida. Lamentablemente para él, le informaron que ese día no había función. Otra decepción más en su agenda turística, aunque seguramente compensada con una buena comida y una copa de vino.
Mientras tanto, en Catorce, la realidad es otra. Comunidades sin agua, problemas de seguridad, calles sin luminarias y un abandono que ya es costumbre. La ciudadanía observa desde lejos cómo su alcalde se da la gran vida en Europa y espera que, al menos, no regrese con las manos vacías. No piden souvenirs ni fotos para redes sociales, sino algo más básico: soluciones verdaderas.
Tal vez “El Gudy” pueda traer de Madrid un poco de orden, de planeación, de servicios públicos eficientes o, cuando menos, el recuerdo de que gobernar implica algo más que viajar y posar. Porque mientras él se pasea por Europa, Catorce sigue esperando que su alcalde deje de vivir como turista y empiece a comportarse como autoridad.

