La Secretaría de Turismo federal advirtió que los Pueblos Mágicos de San Luis Potosí, entre ellos Real de Catorce, se encuentran en riesgo de perder su distintivo debido a tres deficiencias principales: la falta de infraestructura hotelera adecuada, la escasa regulación del comercio informal y la limitada capacitación de los prestadores de servicios turísticos.
De acuerdo con la dependencia, los municipios tienen hasta el 12 de septiembre de este año para demostrar avances concretos en estos rubros; de lo contrario, podrían ser retirados del programa que durante años ha impulsado su desarrollo económico y proyección internacional.
Ante este panorama, la titular de la Secretaría de Turismo del Estado, Yolanda Cepeda Echavarría, informó que son pocos los Ayuntamientos que ya comenzaron a reaccionar. Puso como ejemplo a Xilitla, donde se impulsa la creación de una policía turística con capacitación especializada, y a Aquismón, municipio que trabaja de manera coordinada con el estado para implementar cursos obligatorios junto con Protección Civil, sobre todo con miras a la temporada vacacional de Semana Santa.
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Sin embargo, en Real de Catorce el escenario es distinto. Diversos sectores señalan que el alcalde Javier Sandoval, “El Gudy”, se ha mostrado completamente inoperante frente a las observaciones federales. Acusan que los rubros señalados permanecen abandonados y que no existe un plan claro para mejorar los servicios, ordenar el comercio ni fortalecer la infraestructura que demanda el creciente flujo de visitantes.
La falta de acciones ha generado preocupación entre comerciantes y habitantes, quienes recuerdan que el nombramiento de Pueblo Mágico colocó a Real de Catorce como destino turístico de talla internacional, detonando empleo y derrama económica. Perderlo, advierten, significaría un golpe severo para la comunidad.
A pocos meses del plazo establecido, la inacción municipal mantiene al histórico pueblo minero en una situación crítica. Prestadores de servicios y ciudadanos exigen que el gobierno local asuma su responsabilidad y emprenda de inmediato las medidas necesarias para evitar que Real de Catorce pierda el distintivo que ha sido clave para su desarrollo.




