En política hay una práctica que parece no pasar de moda: colgarse medallas que no corresponden. Esta vez ocurrió en el municipio de Villa de la Paz, donde el deteriorado camino que conduce a la comunidad de Laureles llevaba tiempo en condiciones deplorables. Baches, lodo y tramos prácticamente intransitables formaban parte del día a día para quienes dependen de esa vía. Cada temporada de lluvias la situación se volvía más crítica, al grado de dejar a la comunidad prácticamente incomunicada. Aun así, la respuesta oficial nunca llegó con la urgencia que los habitantes esperaban.
El gobierno municipal que encabeza Juan Francisco Gómez había prometido intervenir el camino, pero la promesa se quedó flotando en el aire. Pasaron los meses y la carretera siguió deteriorándose, mientras los habitantes lidiaban con los riesgos de circular por una vía cada vez más dañada. La paciencia de la comunidad, como suele ocurrir, tuvo un límite. Cuando entendieron que la ayuda institucional no llegaría pronto, decidieron hacer lo que muchas veces termina haciendo la ciudadanía, resolver el problema por su cuenta.
Consulta nuestra edición impresa: https://cutt.ly/TtTbeGdO
Así, vecinos de la comunidad se organizaron, consiguieron materiales y comenzaron a trabajar para mejorar el camino. La motivación era simple, ya no se podía transitar y cada lluvia agravaba la situación. La comunidad sabía que, si no actuaban, seguirían aislados y expuestos a riesgos, lo que parecía una tarea que correspondía al gobierno municipal terminó siendo una muestra más de la capacidad de organización que tienen las comunidades cuando se ven abandonadas.
Pero la historia dio un giro curioso cuando el alcalde decidió presumir en redes sociales el supuesto mantenimiento del camino. En una publicación oficial, el gobierno municipal aseguró que el presidente había enviado personal para dar mantenimiento a la vía que conduce a Laureles y que, además, había realizado gestiones con la empresa NEMISA para utilizar agua no potable en los trabajos. El mensaje hablaba de atención a la comunidad y del cumplimiento de proyectos municipales.

La reacción ciudadana no tardó en aparecer, en los comentarios de la misma publicación comenzaron a multiplicarse los reclamos y las aclaraciones. Habitantes de la comunidad señalaron que la reparación del camino fue realizada por los propios vecinos y no por el ayuntamiento. Uno de los comentarios lo resumió de forma directa: “Se le agradece solo a la empresa Nemissa, porque de presidencia no se obtuvo nada; la carretera fue arreglada por los miembros de esta misma comunidad para que no esté alardeando el presidente”. Otros ciudadanos fueron aún más irónicos: “Se tiene que colgar una medallita”, escribió uno. “Ya de perdido, ya que no nos apoyaron para arreglarlo”, añadió otro.






