Desde hace más de dos décadas, Guillermo Martínez, conocido por todos como Don Memo, forma parte del paisaje cotidiano de Matehuala y Cedral. Con su inseparable motocicleta y los ejemplares de “El Tiempo del Altiplano” bajo el brazo, recorre cada mañana calles, comercios, oficinas y plazas para entregar la edición del día, una labor que desempeña desde el año 2000 y que lo ha convertido en un personaje entrañable para la región.
Su rutina comienza antes del amanecer. Memo recoge los periódicos, revisa los titulares, como lector apasionado, siempre hojea la edición antes de salir, y emprende su ruta. Para él, repartir periódicos no es solo entregar información, es un oficio que disfruta, porque su gusto por la lectura empezó desde niño, cuando pasaba horas hojeando revistas y libros que encontraba en casa o en la escuela.
Consulta nuestra edición impresa: https://cutt.ly/nttjQ5nC
Con más de 20 años de experiencia, Don Memo ha sido testigo silencioso de la vida diaria del Altiplano. Durante sus trayectos en moto ha vivido de todo, mañanas de neblina y frío extremo, días de intenso calor, calles inundadas, encuentros con animales, personas que lo esperan puntualmente y otras que le comparten historias mientras reciben el diario.
A lo largo de estos casi 24 años, Don Memo ha visto crecer comercios, cambiar administraciones, abrir y cerrar negocios, y ha acompañado a varias generaciones de lectores que lo reconocen y lo saludan por su nombre. Su presencia diaria se ha vuelto tan habitual que muchos lo consideran parte del tejido social de Matehuala y Cedral.
Además de repartir, Memo también conversa, escucha y comparte recomendaciones. Con su entrega, dedicación y cariño por el oficio, Don Memo se ha convertido en un eslabón esencial entre las noticias y la comunidad. Su labora ha fortalecido el papel del periodismo local y ha recordado que, incluso en la era digital, hay quienes siguen esperando el periódico en mano, llevado con el compromiso y la sonrisa de siempre.






