El pasado 20 de agosto se cumplió un mes desde que se reportó la desaparición de Paul Brown, un hombre reconocido en Villa Juárez y sus alrededores por su labor altruista en favor de los animales en situación de calle. A pesar del tiempo transcurrido, el caso parece haberse desvanecido de la agenda pública, lo que ha generado indignación y tristeza entre familiares, amigos y ciudadanos que lo conocieron.
Paul fue visto por última vez el 20 de julio en la finca donde residía, ubicada a las afueras de Villa Juárez. Allí no solo vivía, también había fundado el refugio «Ladridos de Esperanza», espacio que se convirtió en hogar para cientos de perros callejeros que fueron rescatados de las calles y que, gracias a él, recibieron alimento, cuidados médicos y cariño. Fue precisamente uno de los trabajadores del albergue quien dio aviso a las autoridades tras notar su repentina ausencia.
La titular de la Fiscalía General del Estado, María Manuela García Cazarez, aseguró que existen “avances” en la investigación, aunque no se han revelado detalles ni se ha mostrado una ruta clara que permita dar con su paradero. Para familiares y allegados, esa falta de resultados refleja un caso prácticamente abandonado, pues consideran que no hay acciones contundentes para encontrarlo.
Mientras tanto, la vida en el refugio continúa, aunque marcada por la ausencia de su fundador. Los perros que Paul rescató siguen esperando el regreso de aquel hombre que, día tras día, los alimentaba, les daba afecto y les brindaba un techo seguro. Voluntarios y amigos se han organizado para no dejar que los animales queden en el abandono, pero admiten que nada sustituye la entrega y amor que Paul dedicaba a cada uno de ellos.
En redes sociales, la ciudadanía ha mostrado su respaldo con mensajes de solidaridad y llamados a no dejar que el caso caiga en el olvido. Publicaciones insisten en mantener viva la exigencia, pues para muchos su desaparición no solo representa la ausencia de una persona querida, sino también una pérdida dolorosa para la comunidad y para todos aquellos animales a los que dedicó su vida.
A un mes de su desaparición, familiares y amigos de Paul Brown mantienen la esperanza de encontrarlo con vida. Mientras tanto, la exigencia hacia las autoridades es clara: no detener la búsqueda hasta que se sepa qué ocurrió con él y se logre su regreso a casa.