La presencia de intermediarios conocidos como “coyotes” sigue afectando a contribuyentes potosinos que acuden a realizar trámites al Servicio de Administración Tributaria (SAT). A diario, decenas de personas son abordadas al exterior de las oficinas por sujetos que, bajo la promesa de agilizar gestiones, cobran por servicios que en realidad son totalmente gratuitos.
Autoridades federales alertaron que estos individuos se aprovechan del desconocimiento, el nerviosismo y la urgencia de los usuarios, principalmente de adultos mayores y personas provenientes de comunidades alejadas, quienes no están familiarizados con los procedimientos fiscales ni con el uso de plataformas digitales.
El modo de operar es recurrente: los “coyotes” interceptan a los contribuyentes antes de que ingresen al edificio, les preguntan si cuentan con cita y, en caso de no tenerla, los canalizan con supuestos gestores que ofrecen conseguir un espacio de atención inmediato. Sin embargo, las citas que entregan no son especiales ni preferenciales, sino las mismas a las que cualquier ciudadano puede acceder de forma directa dentro de la institución.
Pese a ello, estos intermediarios cobran entre 300 y hasta mil pesos por trámites como la inscripción al RFC, la obtención de la firma electrónica o la programación de citas, servicios que el SAT brinda sin costo alguno. Personal de la dependencia estima que entre 50 y 100 personas podrían estar siendo engañadas cada día bajo este esquema.
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En contraste, las oficinas del SAT en San Luis Potosí atienden diariamente entre tres mil y cuatro mil contribuyentes, lo que evidencia la magnitud del problema y la cantidad de usuarios vulnerables a estas prácticas.
Las autoridades reiteraron que todos los trámites fiscales son gratuitos y pueden realizarse directamente en ventanillas o mediante las herramientas digitales oficiales, sin necesidad de intermediarios. También recordaron que ninguna persona externa está facultada para gestionar citas “especiales”.
Aunque el SAT reconoce las quejas constantes, señaló que sus facultades legales son limitadas, ya que los “coyotes” no utilizan logotipos oficiales ni operan dentro de las instalaciones. Por ello, exhortó a quienes hayan sido víctimas de estos engaños a presentar la denuncia correspondiente ante la Fiscalía para que se puedan iniciar las investigaciones.
El llamado a la ciudadanía es a no dejarse sorprender, informarse a través de los canales oficiales y evitar entregar dinero a personas que lucran con la necesidad de los contribuyentes.






