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La UNAM nos dice ¿Por qué hace tanto frío en México este invierno ?

Al parecer terminará en febrero

La temporada invernal 2025/2026 en México se perfila como un periodo caracterizado por condiciones secas y una marcada variabilidad térmica, principalmente asociadas al fenómeno de La Niña. Este patrón climático ha generado contrastes notables de temperatura y una disminución de las lluvias habituales, señaló el Dr. Alejandro Jaramillo Moreno, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Durante La Niña, el enfriamiento de la superficie del océano Pacífico ecuatorial provoca alteraciones significativas en la circulación atmosférica global, lo que modifica los patrones climáticos y ocasiona lluvias por arriba del promedio en algunas regiones del planeta y condiciones más secas en otras. En México, este fenómeno tiende a favorecer inviernos más secos de lo normal, especialmente en el norte y el centro del país, donde se registran menos precipitaciones y cielos mayormente despejados.

El Dr. Jaramillo Moreno explicó que una de las principales consecuencias de este comportamiento climático es la menor frecuencia de ingreso de frentes fríos al territorio nacional. Esto no implica que los frentes fríos desaparezcan por completo, sino que su número suele ser inferior al promedio histórico. Actualmente, el país atraviesa los frentes fríos número 30 y 31, de un total de 48 pronosticados por el Servicio Meteorológico Nacional.

Aunque los frentes fríos pueden presentarse hasta marzo e incluso abril o mayo, ello no extiende el invierno astronómico, que en el hemisferio norte se limita a diciembre, enero y febrero. La temporada de frentes fríos, sin embargo, es más amplia: inicia en otoño y puede prolongarse hasta la primavera, influyendo de manera decisiva en las lluvias y los descensos de temperatura durante estos meses.

En el norte de México, los frentes fríos constituyen una fuente relevante de lluvias invernales, por lo que su menor frecuencia contribuye a condiciones más secas de lo habitual. Cuando La Niña se presenta con mayor intensidad, este efecto puede extenderse también al centro del país, incrementando la probabilidad de un invierno con déficit de precipitaciones en diversas regiones.

“El comportamiento y la cantidad de los frentes fríos están directamente relacionados con cambios en la circulación atmosférica del hemisferio norte, particularmente en el jet de latitudes medias. Este jet es una corriente de vientos intensos que circula a gran altitud y funciona como una ‘autopista’ para los sistemas de tormenta y los frentes fríos”, mencionó el investigador del ICAyCC.

Agregó: “Bajo condiciones de La Niña, el jet tiende a desplazarse ligeramente hacia el norte y a volverse más ondulado, lo que provoca que muchos frentes fríos sigan trayectorias más septentrionales, afectando principalmente al centro y noroeste de Estados Unidos. Como consecuencia, menos frentes fríos alcanzan México, especialmente el norte y el centro, reforzando un invierno más seco”.

En este contexto, un invierno seco se caracteriza por escasez de lluvias, cielos despejados y descensos significativos de temperatura durante la noche, mientras que durante el día pueden presentarse condiciones templadas o incluso cálidas. Esto contrasta con los inviernos más húmedos, en los que la nubosidad y las precipitaciones tienden a moderar las temperaturas. Así, la temporada actual se distingue más por cambios frecuentes de temperatura que por episodios prolongados de frío continuo.

Masas de aire polar y tormentas invernales
Junto con los frentes fríos número 30 y 31, actualmente se registra la entrada de una masa de aire polar y la tercera tormenta invernal de la temporada. Las masas de aire polar se originan en regiones de altas latitudes del hemisferio norte y, en determinadas condiciones, pueden desplazarse hacia el sur, afectando a Estados Unidos e incluso a México. Son responsables de los descensos más intensos de temperatura; sin embargo, bajo condiciones de La Niña, su ingreso al país suele ser menos frecuente, por lo que los episodios de frío extremo tienden a ser más esporádicos y de menor duración.

Aunque la temporada de lluvias en México ocurre principalmente durante el verano, en invierno pueden presentarse precipitaciones asociadas a la llegada de frentes fríos. Estas lluvias invernales, conocidas como tormentas invernales, se desarrollan cuando masas de aire frío y denso desplazan aire más cálido hacia niveles superiores de la atmósfera, favoreciendo la formación de nubes y precipitaciones fuera del periodo lluvioso habitual.

“Se trata de tormentas similares a las comunes, pero que se desarrollan en invierno y cuya causa principal es la presencia de frentes fríos”, destacó el Dr. Alejandro.