El avanzado deterioro que tiene la fachada del templo de Nuestra Señora del Carmen en el Centro Histórico, cuya fundación data del sigo XVII, demandó un rescate inmediato que permita detener el avance de la destrucción y que afecte una pieza clasificada como una joya arquitectónica.
Los trabajos serán financiados con recurso federal y estatal y procurará una intervención cuidadosa que le conceda otra vez solidez a los diferentes componentes de la cortina de cantera, dividida en tres módulos.
La parte superior, en donde se aloja el cuerpo central, es el más deteriorado por los efectos de la filtración de humedades, la erosión por aire y el paso del tiempo.
Enrique Galindo, alcalde capitalino, explicó que en ese cuerpo, donde está una imagen de Nuestra Señora del Carmen, el daño es a un punto la cabeza de la efigie está a poco de desprenderse por el daño acumulado.
En el templo de La Compañía, un incidente similar derivó también en una intervención y preservación integral, debido a que una de las imágenes con un peso estimado en los 300 kilos, se precipitó al suelo hasta quebrarse por completo.
Galindo destacó la importancia de preservar el templo de Nuestra Señora del Carmen, con la participación del centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia; y de la Dirección de Preservación del Centro Histórico, y de la UASLP; es esencial porque expuso que ese edificio con adornado con elementos y piezas del churrigueresco tardío, es un ícono durante la Semana Santa en SLP.
El alcalde añadió que los trabajos se extenderán a la puerta de madera monumental, también con un deterioro avanzado.
Galindo apuntó que es por ese acceso, por donde año con año, marcha La Procesión del Silencio, la noche del Viernes Santo, en una expresión convertida en el principal atractivo turístico de la capital, durante Semana Santa.






