El aguacate se ha consolidado como uno de los alimentos más consumidos en Estados Unidos durante la celebración del Super Bowl, convirtiéndose en un ingrediente casi indispensable en las reuniones para ver el partido. Aunque no existe una fecha precisa que marque el inicio de esta tradición, especialistas coinciden en que su popularidad es resultado de una combinación de influencia cultural, migración, apertura comercial y estrategias de marketing.
El aguacate y el guacamole forman parte de la alimentación en México y diversas regiones de Centro y Sudamérica desde la época prehispánica. Con el paso del tiempo y las oleadas migratorias latinoamericanas hacia Estados Unidos, estos sabores comenzaron a integrarse en la dieta estadounidense. De acuerdo con la consultora Nielsen, la creciente popularidad del aguacate se explica por la “muy notable influencia de la cultura latina”, según un informe de 2015 citado por la BBC.
Durante la década de los años noventa, productores de aguacate de California buscaron aprovechar la fiebre del Super Bowl a través de una estrategia conocida como el “Aguacate Bowl”. De acuerdo con la CBC, esta iniciativa incluyó la entrega de muestras gratuitas y recetas de guacamole antes del partido, lo que ayudó a posicionar al aguacate como una botana ideal para el evento deportivo.
Un factor clave en el auge del aguacate fue la apertura del mercado estadounidense al producto mexicano. Durante 87 años, Estados Unidos prohibió la importación de aguacate de México por motivos sanitarios. Sin embargo, en 1997 se comprobó que Michoacán estaba libre de gusano barrenador, permitiendo una apertura gradual. Para 2005, el aguacate mexicano ya tenía acceso a los 50 estados, fortaleciendo la oferta y el consumo.
El marketing jugó un papel determinante en esta consolidación. Avocados From Mexico, organización surgida de la alianza entre productores mexicanos e importadores estadounidenses, ha invertido millones de dólares en anuncios transmitidos durante el Super Bowl. Estas campañas posicionaron al aguacate como un alimento esencial en las reuniones deportivas. Incluso en 2015, el entonces presidente Barack Obama compartió su receta de guacamole en redes sociales, avivando la conversación cultural en torno a este platillo.
Las cifras respaldan esta tendencia. Según The Produce News, durante el Super Bowl 2025 se vendieron 64.9 millones de aguacates Hass, generando 74.4 millones de dólares en ventas minoristas, un incremento del 25% respecto a 2024. Además, las semanas festivas del primer trimestre de 2025 alcanzaron 167 millones de unidades vendidas y 199 millones de dólares en ingresos.
Con estos números, el aguacate se mantiene como el rey indiscutible del Super Bowl en Estados Unidos, donde el guacamole se ha convertido en una salsa emblemática que acompaña una amplia variedad de botanas y refuerza el vínculo entre deporte, cultura y gastronomía.






