Una creciente preocupación invade los consultorios oftalmológicos y las aulas escolares, el uso desmedido de teléfonos celulares estaría detrás de un alarmante aumento en la necesidad de lentes entre niños y adolescentes. Datos recientes y estudios exhaustivos revelan una conexión cada vez más sólida entre el tiempo de pantalla y el desarrollo de problemas visuales, principalmente la miopía (dificultad para ver de lejos).
Según un reciente y revelador metanálisis publicado en JAMA Network Open en febrero de este año, analizar 45 estudios con una muestra de más de 300,000 jóvenes, se encontró que cada hora adicional dedicada al uso de pantallas digitales incrementa hasta en un 21% el riesgo de desarrollar miopía. Este hallazgo se suma a investigaciones previas que ya habían encendido las alertas.
Otro metanálisis arrojó cifras aún más contundentes, señalando que el tiempo invertido específicamente en smartphones se vincula con un aumento del 26% en las probabilidades de padecer miopía. La combinación del uso de teléfonos y ordenadores eleva este riesgo a un impactante 77%.
Expertos en salud visual han advertido durante años sobre esta tendencia. Un estudio de 2018 ya predecía una relación directa entre el uso prolongado de dispositivos electrónicos y el incremento de la miopía en la población infantil. Sus estimaciones sugerían que para los años posteriores a 2020, más del 30% de los niños y adolescentes podrían sufrir de miopía como una consecuencia directa de la inmersión digital.
Las estadísticas a nivel nacional e internacional también son preocupantes. En Estados Unidos, la prevalencia de miopía ha experimentado un salto significativo del 25% al 42% en las últimas cuatro décadas, un periodo que coincide con la masificación de las pantallas digitales. Algunas proyecciones incluso anticipan que para el año 2025, hasta el 70% de los jóvenes podrían tener miopía, siendo el uso excesivo de aparatos electrónicos un factor clave en esta escalada.
¿Por qué el celular afecta la visión?
Los especialistas explican que el enfoque constante a corta distancia que requiere el uso del celular ejerce una tensión considerable en los ojos, lo que a largo plazo puede contribuir al desarrollo de la miopía. Además, el tiempo dedicado a las pantallas a menudo desplaza las actividades al aire libre, cuya exposición a la luz natural ha demostrado tener un efecto protector contra esta condición visual.
Recomendaciones:
Ante este panorama, los expertos insisten en la importancia de adoptar medidas preventivas:
- Implementar la regla 20-20-20: Tomar descansos visuales cada 20 minutos, mirando a 20 pies de distancia durante 20 segundos.
- Mantener una distancia prudente: Sostener el celular a una distancia de al menos 40-45 centímetros de los ojos.
- Establecer límites de tiempo de pantalla: Fomentar actividades que no involucren dispositivos electrónicos.
- Asegurar una iluminación adecuada: Evitar el uso del celular en la oscuridad y ajustar el brillo de la pantalla.
- Promover el tiempo al aire libre: Animar a los jóvenes a pasar al menos una o dos horas diarias en actividades al exterior.
- Realizar revisiones oculares periódicas: La detección temprana es crucial para abordar cualquier problema visual a tiempo.
La salud visual de las nuevas generaciones se encuentra en un punto crítico. La concienciación sobre los riesgos del uso excesivo de celulares y la adopción de hábitos saludables son fundamentales para frenar esta tendencia y asegurar un futuro con una visión clara para los jóvenes.