Elegir un perro no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Muchas veces la elección se guía por la apariencia o las tendencias en redes sociales, pero no todas las razas son adecuadas para quienes tienen poca experiencia.
Entre las razas menos recomendables para un primer perro se encuentran el Pastor Belga Malinois, un animal incansable que necesita un trabajo constante; el Beagle, travieso y con tendencia a meterse en problemas; y el Border Collie, hiperactivo y con alta ansiedad si no se le proporciona suficiente ejercicio físico y mental. También se mencionan el Jack Russell, el Husky Siberiano y el Akita Inu, todos con características que requieren paciencia y experiencia para su manejo.
En cambio, algunas razas resultan más adecuadas para principiantes. El Labrador es obediente, cariñoso y equilibrado, ideal para convivir con niños y otros animales. El Cavalier King Charles destaca por su carácter afectuoso y sociable, y los Galgos, tranquilos y sensibles, se adaptan incluso a la vida en pisos con ejercicio diario moderado.
El portavoz de Bamboo Mascotas enfatiza que no existen razas “malas” o “buenas”, sino perros con necesidades distintas. La clave está en valorar el tiempo disponible, el espacio en casa y el estilo de vida antes de adoptar, priorizando razas adaptables para quienes buscan su primer compañero canino.