SliderVida y Entretenimiento

Señales de que tu perrito está viejo

Suele estar acompañado de padecimientos que requieren atención veterinaria constante y ajustes en la alimentación, actividad física y rutina diaria

Perros y gatos comienzan a entrar en la etapa de vejez a partir de los siete años, periodo en el que su organismo empieza a presentar cambios físicos y de comportamiento que, en muchos casos, pueden pasar desapercibidos. Especialistas advierten que identificar de manera oportuna estas señales permite adecuar los cuidados y mejorar la calidad de vida de las mascotas.

El envejecimiento no es una enfermedad, sino un proceso natural. No obstante, suele estar acompañado de padecimientos que requieren atención veterinaria constante y ajustes en la alimentación, actividad física y rutina diaria. En los perros, los primeros signos incluyen menor energía, cambios de peso, alteraciones en el apetito y el comportamiento, así como disminución del olfato y la vista. También pueden presentarse molestias musculares o articulares que afectan su movilidad.

Otro cambio común es el del pelaje, que comienza a tornarse canoso, principalmente en el hocico, alrededor de los ojos y en las patas. Entre las enfermedades más frecuentes en perros adultos mayores se encuentran tumores, padecimientos cardiacos y problemas renales o hepáticos.

Consulta nuestra edición impresa: https://cutt.ly/9txYRfuL

Tanto en perros como en gatos de edad avanzada se detectan con mayor frecuencia obesidad, problemas dentales, alteraciones en los hábitos urinarios e intestinales, cambios en el sueño, pérdida de audición y visión, así como una menor agilidad.

En el caso de los gatos, aunque los primeros signos pueden aparecer desde los siete años, se consideran adultos mayores a partir de los 11. Entre las señales más comunes están dormir en exceso o muy poco, confusión, dificultad para saltar o subir escaleras, cambios de peso sin causa aparente, modificaciones en la conducta y un pelaje descuidado debido a la disminución del acicalamiento.

Veterinarios recomiendan observación constante, revisiones periódicas y una atención especializada para garantizar que las mascotas vivan esta etapa con bienestar y dignidad.