Diversos estudios han demostrado que pasar demasiado tiempo sentado puede afectar negativamente la salud del corazón. Según una publicación de la Universidad de Salud de Utah (EE.UU.), el sedentarismo ralentiza el metabolismo, reduce la circulación sanguínea y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluida la insuficiencia cardíaca.
El cardiólogo deportivo Alan Jacobsen destaca que, si bien los factores genéticos pueden influir en la salud cardíaca, el estilo de vida juega un papel fundamental. Por ello, recomienda adoptar hábitos activos para mitigar los efectos negativos de la inactividad prolongada.
Para fortalecer el corazón, Jacobsen sugiere incorporar ejercicio regular en la rutina diaria:
- Ejercicio cardiovascular: Al menos 150 minutos semanales (30 minutos al día durante 5 días).
- Entrenamiento de fuerza: Levantar pesas o realizar ejercicios de peso corporal para mejorar la fuerza muscular y ósea.
Para combatir la inactividad prolongada, el especialista recomienda:
- Tomar descansos frecuentes: Caminar al menos 5 minutos cada hora.
- Usar un escritorio de pie: Alternar entre sentarse y estar de pie.
- Monitorear la actividad diaria: Fijarse una meta de 7,000 a 10,000 pasos al día.
- Caminar mientras hablas: Aprovechar llamadas telefónicas para moverse.
- Realizar estiramientos: Ayudan a mejorar la circulación y reducir la rigidez muscular.
Jacobsen subraya que conocer los riesgos del sedentarismo no es suficiente para generar un cambio de hábitos. La motivación y los incentivos personales son clave para mantenerse activo y proteger la salud del corazón.